Corrige este texto:
"Sabemos lo que hay que hacer y lo vamos a hacer y por eso hacemos lo que hemos dicho que íbamos a hacer y por eso seguiremos haciendo aquello que nos toca hacer, a pesar de que alguno no se crea que vamos a hacer lo que hemos dicho que íbamos a hacer."
domingo, 4 de diciembre de 2011
Construir un texto
A continuación tienes una serie de ideas redacatadas en oraciones simples. A partir de ahí, redacta un texto. Abajo tienes una posible redación.
ORACIONES:
1. El español es una lengua que proviene del latín
2. El francés, portugués o italiano provienen también del latín
3. El español empieza a surgir cuando el latín pierde vigencia tras la caída del Imperio Romano.
4. El español y el latín, y sus lenguas hermanas, tienen muchas cosas en común (palabas, sintaxis, etc.)
5. El verbo en español tiene muchas cosas en común con el verbo en latín
6. Las formas verbales actuales son fruto de muchos años de evolución
8. Ha habido cambios fonéticos, semánticos y morfológicos.
POSIBLE TEXTO:
ORACIONES:
1. El español es una lengua que proviene del latín
2. El francés, portugués o italiano provienen también del latín
3. El español empieza a surgir cuando el latín pierde vigencia tras la caída del Imperio Romano.
4. El español y el latín, y sus lenguas hermanas, tienen muchas cosas en común (palabas, sintaxis, etc.)
5. El verbo en español tiene muchas cosas en común con el verbo en latín
6. Las formas verbales actuales son fruto de muchos años de evolución
8. Ha habido cambios fonéticos, semánticos y morfológicos.
POSIBLE TEXTO:
viernes, 2 de diciembre de 2011
Cuento
LA FLOR MÁS GRANDE DEL MUNDO. José Saramago y João Caetano.
Las historias para niños deben escribirse con palabras muy sencillas, porque los niños, al ser pequeños, saben pocas palabras y no las quieren muy complicadas. Me gustaría saber escribir esas historias, pero nunca he sido capaz de aprender, y eso me da mucha pena. Porque, además de saber elegir las palabras, es necesario tener habilidad para contar de una manera muy clara y muy explicada, y una paciencia muy grande. A mí me falta por lo menos la paciencia, por lo que pido perdón.
Si yo tuviera esas cualidades, podría contar con todo detalle una historia preciosa que un día me inventé, y que, así como vais a leerla, no es más que un resumen que se dice en dos palabras… Se me tendrá que perdonar la vanidad de haber pensado que mi historia era la más bonita de todas las que se han escrito desde los tiempos de los cuentos de hadas y princesas encantadas…
¡Hace ya tanto tiempo de eso!
En el cuento que quise escribir, pero que no escribí, hay una aldea. (Ahora comienzan a aparecer algunas palabras difíciles, pero quien no las sepa, que consulte en un diccionario o que le pregunte al profesor.)
Que no se preocupen los que no conciben historias fuera de las ciudades, ni siquiera las infantiles: a mi niño héroe sus aventuras le esperan fuera del tranquilo lugar donde viven los padres, supongo que también una hermana, tal vez algún abuelo, y una parentela confusa de la que no hay noticia.
Nada más empezar la primera página, sale el niño por el fondo del huerto y, de árbol en árbol, como un jilguero, baja hasta el río y luego sigue su curso, entretenido en aquel perezoso juego que el tiempo alto, ancho y profundo de la infancia a todos nos ha permitido…
Hasta que de pronto llegó al límite del campo que se atrevía a recorrer solo. Desde allí en adelante comenzaba el planeta Marte, efecto literario del que el niño no tiene responsabilidad, pero que la libertad del autor considera conveniente para redondear la frase. Desde allí en adelante, para nuestro niño, hay sólo una pregunta sin literatura: “¿Voy o no voy?” Y fue.
El río se desviaba mucho, se apartaba, y del río ya estaba un poco harto porque desde que nació siempre lo estaba viendo. Decidió entonces cortar campo a través, entre extensos olivares, unas veces caminando junto a misteriosos setos vivos cubiertos de campanillas blancas, y otras adentrándose en bosques de altos frenos donde había claros tranquilos sin rastro de personas o animales, y alrededor un silencio que zumbaba, y también un calor vegetal, un olor de tallo fresco sangrado como una vena blanca y verde.
¡Oh, qué feliz iba el niño! Anduvo, anduvo, hasta que los árboles empezaron a escasear y era ya un erial, una tierra de rastrojos bajos y secos, y en medio una inhóspita colina redonda como una taza boca abajo.
Se tomó el niño el trabajo de subir la ladera, y cuando llegó a la cima, ¿qué vio? Ni la suerte ni la muerte, ni las tablas del destino… Era sólo una flor. Pero tan decaída, tan marchita, que el niño se le acercó, pese al cansancio.
Y como este niño es especial, como es un niño de cuento, pensó que tenía que salvar la flor. Pero ¿qué hacemos con el agua? Allí, en lo alto, ni una gota. Abajo, sólo en el río, y ¡estaba tan lejos!…
No importa.
Baja el niño la montaña,
Atraviesa el mundo todo,
Llega al gran río Nilo,
En el hueco de las manos recoge
Cuanta agua le cabía.
Vuelve a atravesar el mundo
Por la pendiente se arrastra,
Tres gotas que llegaron,
Se las bebió la flor sedienta.
Veinte veces de aquí allí,
Cien mil viajes a la Luna,
La sangre en los pies descalzos,
Pero la flor erguida
Ya daba perfume al aire,
Y como si fuese un roble
Ponía sombra en el suelo.
El niño se durmió debajo de la flor. Pasaron horas, y los padres, como suele suceder en estos casos, comenzaron a sentirse muy angustiados. Salió toda la familia y los vecinos a la búsqueda del niño perdido. Y no lo encontraron.
Lo recorrieron todo, desatados en lágrimas, y era casi la puesta de sol cuando levantaron los ojos y vieron a lo lejos una flor enorme que nadie recordaba que estuviera allí.
Fueron todos corriendo, subieron la colina y se encontraron con el niño que dormía. Sobre él, resguardándolo del fresco de la tarde, se extendía un gran pétalo perfumado, con todos los colores del arco iris.
A este niño lo llevaron a casa, rodeado de todo el respeto, como obra de milagro.Cuando luego pasaba por las calles, las personas decían que había salido de casa para hacer una cosa que era mucho mayor que su tamaño y que todos los tamaños.
Y ésa es la moraleja de la historia.
Éste era el cuento que yo quería contar. Me da mucha pena no saber narrar historias para niños. Pero por lo menos ya conocéis cómo sería la historia, y podréis explicarla de otra manera, con palabras más sencillas que las mías, y tal vez más adelante acabéis sabiendo escribir historias para los niños…
¿Quién me dice que un día no leeré otra vez esta historia, escrita por tí que me lees, pero mucho más bonita?…
Textos instructivos
Lee el siguiente texto y piensa en cómo están dividos los párrafos. Escribe un texto similar en el que sigas el mismo modelo de párrafos.
Se forman dos equipos (pueden participar desde cuatro hasta treinta participantes) y necesitarán un rotulador y una hoja A3 para cada uno. Se dibuja una cuadrícula en cada hoja. Los equipos se deben poner de acuerdo para que las dos cuadrículas sean iguales. En nuestro caso usaremos una de 6x6.
Por turnos, un jugador de cada equipo dice una letra en voz alta. Lo equipos se reúnen y tienen 30 segundos para acordar dónde quieren colocar la letra y la escriben. Si pasados los 30 segundos no la han escrito, un adversario decidirá el lugar donde colocarla. Para evitar trampas, y problemas, las hojas con la cuadrícula deberán estar separadas del grupo en un lugar visible. Es práctico que estén colgadas de la pared. Cuando ya han escogido la letra y su ubicación en la cuadrícula, sale un jugador y la escribe. La partida se acaba cuando se han llenado las dos cuadrículas (en nuestro caso después de 36 rondas, si la cuadrícula es más grande, el juego dura más).
Entonces se procede al recuento de las palabras que hay escritas en cada una, en vertical, horizontal o diagonal. Las palabras más largas, que en nuestro caso serán las de seis letras, suman doce puntos. Las palabras más cortas contabilizan un punto por letra. Como suele pasar en los juegos de palabras, es necesario que los equipos pacten previamente las palabras válidas (por ejemplo, si se aceptan nombres propios, preposiciones, artículos, etcétera).
Una buena estrategia es buscar letras que dificulten la creación de ciertas palabras en sus adversarios y faciliten las palabras propias. Por ejemplo, una x escogida con cuidado permitiría escribir cláxon y, dependiendo del momento de la partida en la que la hagamos aparecer, cerraría aspiraciones del adversario.
Anoten las letras a la parrilla como un juego de bolsillo para encuentros familiares en tardes espesas. No requiere mucho material ni preparación y siempre les podrá sacar de un apuro.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Redacción
Redacta una explicación razonada sobre la siguiente reflexión. Desarróllala con un párrafo de ejemplificación.
El receptor en textos periodísticos
Fíjate en las referencias culturales del siguiente artículo y piensa a qué tipo de lector va dirigido ¿Puedes encontrar alguna otra justificación?
GAFAS PARA TODOS
"En la película Novecento, cuando al personaje interpretado por Dominique Sanda -la chica rica- no le gustaba la realidad, se quedaba momentáneamente ciega. Poco después de la implicación de Iñaqui Urdangarín en causas investigadas por la justicia, el rey se da un golpe en los ojos y aparece con gafas oscuras de invidente. Desde luego que hay cosas que uno prefiere no ver. La Casa Real aseguró en un comunicado que el asunto sobre los posibles negocios irregulares del duque de Palma “no les tocaba”. Y además parecían preferir que se mirara hacia otro lado: el traje de un supervillano del cómic, Magneto, resultaba ser igual que el uniforme militar de nuestro monarca, lo que provocó un nuevo comunicado de la Zarzuela que en este caso nos mantuvo entretenidos haciendo bromas.
En medio de esta crisis económica y política, la sociedad se replantea el valor de sus instituciones. Y, como se dice en el ensayo sobre la monarquía Las dudas de Hamlet (Península), cabe preguntarse si un relato de un minuto veintiséis segundos (lo que duró el discurso del rey tras el golpe del 23F) es suficiente para sostener la institución tres décadas después. Tras sus gafas oscuras, el rey se habrá formado su propia opinión. Miguel Roig, el autor del ensayo, nos recuerda que “Edipo pudo ver todo lo que ocurría cuando ya estaba ciego”.
En vista de que todos tenemos algo que no nos gusta mirar, sugiero que se repartan gafas oscuras para todos. En mi mundo ideal, tras los cristales, no se tomarán decisiones, solo dry martinis."
Begoña Huertas, PÚBLICO, 01/12/2011
GAFAS PARA TODOS
"En la película Novecento, cuando al personaje interpretado por Dominique Sanda -la chica rica- no le gustaba la realidad, se quedaba momentáneamente ciega. Poco después de la implicación de Iñaqui Urdangarín en causas investigadas por la justicia, el rey se da un golpe en los ojos y aparece con gafas oscuras de invidente. Desde luego que hay cosas que uno prefiere no ver. La Casa Real aseguró en un comunicado que el asunto sobre los posibles negocios irregulares del duque de Palma “no les tocaba”. Y además parecían preferir que se mirara hacia otro lado: el traje de un supervillano del cómic, Magneto, resultaba ser igual que el uniforme militar de nuestro monarca, lo que provocó un nuevo comunicado de la Zarzuela que en este caso nos mantuvo entretenidos haciendo bromas.
En medio de esta crisis económica y política, la sociedad se replantea el valor de sus instituciones. Y, como se dice en el ensayo sobre la monarquía Las dudas de Hamlet (Península), cabe preguntarse si un relato de un minuto veintiséis segundos (lo que duró el discurso del rey tras el golpe del 23F) es suficiente para sostener la institución tres décadas después. Tras sus gafas oscuras, el rey se habrá formado su propia opinión. Miguel Roig, el autor del ensayo, nos recuerda que “Edipo pudo ver todo lo que ocurría cuando ya estaba ciego”.
En vista de que todos tenemos algo que no nos gusta mirar, sugiero que se repartan gafas oscuras para todos. En mi mundo ideal, tras los cristales, no se tomarán decisiones, solo dry martinis."
Begoña Huertas, PÚBLICO, 01/12/2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
Los dos puntos
Fíjate en el uso de los dos puntos en el siguiente texto, así como en el modo de contrastar las ideas.
Adjetivos especificativos y explicativos
Extráiganse los adjetivos calificativos e indíquese si poseen el valor especificativo o explicativo y la relación que existe entre estos valores y el texto:
"En el New York Times aparece una foto más bien inquietante de Charlton Heston esgrimiendo un fusil en actitud de declaración de guerra, y luciendo a su vez un notorio peluquín, lo cual desmerece en cierto modo de su pose de heroísmo, sobre todo para quienes le veíamos de niños en Ben Hur o en Los diez mandamientos. La foto está tomada en la convención de ese aterrador organismo norteamericano que se llama la Asociación Nacional del Rifle, de la que Heston es presidente, e ilustra el momento en que nuestro héroe infantil desafía a Al Gore y todos los partidarios de limitar el acceso a las armas de fuego a quitarle la suya: "Sólo me la podrás arrancar de mis manos muertas y frías", dice el periódico que declaró Heston, agitando el fusil delante de la muchedumbre de sus entusiastas, y uno se pregunta si con tanta emoción se le movería algo el peluquín, o si despojarle de él sería tan difícil como desarmarle."
A mano armada. A. Muñoz Molina
"En el New York Times aparece una foto más bien inquietante de Charlton Heston esgrimiendo un fusil en actitud de declaración de guerra, y luciendo a su vez un notorio peluquín, lo cual desmerece en cierto modo de su pose de heroísmo, sobre todo para quienes le veíamos de niños en Ben Hur o en Los diez mandamientos. La foto está tomada en la convención de ese aterrador organismo norteamericano que se llama la Asociación Nacional del Rifle, de la que Heston es presidente, e ilustra el momento en que nuestro héroe infantil desafía a Al Gore y todos los partidarios de limitar el acceso a las armas de fuego a quitarle la suya: "Sólo me la podrás arrancar de mis manos muertas y frías", dice el periódico que declaró Heston, agitando el fusil delante de la muchedumbre de sus entusiastas, y uno se pregunta si con tanta emoción se le movería algo el peluquín, o si despojarle de él sería tan difícil como desarmarle."
A mano armada. A. Muñoz Molina
viernes, 25 de noviembre de 2011
Estructura del párrafo
Fíjate en los párrafos siguientes y redacta uno igual siguiendo su estructura:
" El paradigma de la teoría del caos se basa en el efecto mariposa: El “efecto mariposa” es un concepto que hace referencia a la noción de sensibilidad a las condiciones iniciales La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes. Sucediendo así que, una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande.
Un ejemplo claro sobre el efecto mariposa es soltar una pelota justo sobre la arista del tejado de una casa varias veces; pequeñas desviaciones en la posición inicial pueden hacer que la pelota caiga por uno de los lados del tejado o por el otro, conduciendo a trayectorias de caída y posiciones de reposo final completamente diferentes. Cambios minúsculos que conducen a resultados totalmente divergentes."
" El paradigma de la teoría del caos se basa en el efecto mariposa: El “efecto mariposa” es un concepto que hace referencia a la noción de sensibilidad a las condiciones iniciales La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione en formas completamente diferentes. Sucediendo así que, una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, podrá generar un efecto considerablemente grande.
Un ejemplo claro sobre el efecto mariposa es soltar una pelota justo sobre la arista del tejado de una casa varias veces; pequeñas desviaciones en la posición inicial pueden hacer que la pelota caiga por uno de los lados del tejado o por el otro, conduciendo a trayectorias de caída y posiciones de reposo final completamente diferentes. Cambios minúsculos que conducen a resultados totalmente divergentes."
jueves, 24 de noviembre de 2011
Estructura de un texto 2
Lee este texto y explica la relación entre los párrafos.
"Una pulsera mágica, que ofrecía a quien la portara mejorar su fuerza, flexibilidad y equilibrio, ha resultado ser una estafa, sin que ello impida a sus promotores hacerse millonarios gracias al invento y a la credulidad de la gente. Descubierta la estafa, muchos siguen luciendo la pulsera por la sencilla razón de que no se han enterado, ni se enterarán nunca, de que sus promesas resultaron falsas. Uno cree en aquello en lo que está dispuesto a creer.
En las jornadas electorales de esta democracia nuestra de los tiempos de crisis, esa fe ciega se renueva. La fe en el castigo a quien lo hizo mal, la fe en el milagro que realizará quien parece lo bastante severo como para poner orden. Uno ya no escucha lo que los candidatos le dicen, uno se toca la muñeca y piensa si le conviene o no creer que, al votar, se le aliviará el dolor de espalda, o arderá en los infiernos aquel que se lo provocó. También es posible que uno piense, al votar, en el destino inevitable de la mosca, condenada a partes iguales a terminar su vuelo en un montón de miel o en un montón de mierda. Siempre esperas que te toque la miel."
(Rosa Torres, "Grandioso", EL PAÍS, 24 de noviembre)
"Una pulsera mágica, que ofrecía a quien la portara mejorar su fuerza, flexibilidad y equilibrio, ha resultado ser una estafa, sin que ello impida a sus promotores hacerse millonarios gracias al invento y a la credulidad de la gente. Descubierta la estafa, muchos siguen luciendo la pulsera por la sencilla razón de que no se han enterado, ni se enterarán nunca, de que sus promesas resultaron falsas. Uno cree en aquello en lo que está dispuesto a creer.
En las jornadas electorales de esta democracia nuestra de los tiempos de crisis, esa fe ciega se renueva. La fe en el castigo a quien lo hizo mal, la fe en el milagro que realizará quien parece lo bastante severo como para poner orden. Uno ya no escucha lo que los candidatos le dicen, uno se toca la muñeca y piensa si le conviene o no creer que, al votar, se le aliviará el dolor de espalda, o arderá en los infiernos aquel que se lo provocó. También es posible que uno piense, al votar, en el destino inevitable de la mosca, condenada a partes iguales a terminar su vuelo en un montón de miel o en un montón de mierda. Siempre esperas que te toque la miel."
(Rosa Torres, "Grandioso", EL PAÍS, 24 de noviembre)
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